Erase una vez un niño huérfano llamado Oliver que vivió en un orfanato hasta que un tal señor Callaghan le adoptó. Un día Oliver estabahaciendo un cocido cuando se le ocurrió ponerle matarratas al cocido.

-.Ya me harté del señor Callaghan, es arrogante y bastante protestón.- 

Asi que Oliver echó el matarratas al cocido y se lo llevó al señor Callaghan. Cuando llegó el señor  Callaghan le dijo

-.¿Te crees que soy idiota?.-

Obviamente, Oliver no contestó, asi que el señor Callaghan le dijo:

-.Te has olvidado de la cuchara, mocoso.- 

Oliver fue corriendo a por la cuchara, raudo y veloz, y se la entregó al señor Callaghan. Después, Oliver se escondió detrás de una cortina. El señor Callaghan estaba comiendo como un auténtico cerdo. Hasta que, de repente, el señor Callaghan cayó de la silla. Oliver fue allí, tan solo para confirmar que estaba muerto.

Cogió el dinero del señor Callaghan y lo utilizó para construir un restaurante y aquel momento Oliver pensó: -.¿Que hagó en el restaurante, comida de vanguardia, o comida tradicional?-. pensó Oliver.

Entonces, en aquel momento tuvo una gran (y letal) idea.

-.Yo no haré comida de vanguardia, o comida tradicional, yo haré comida de matarratas.

La idea que tuvo se le ocurrió no solo por cuando murió el señor Callaghan sino que también se leocurrió de cuando mató a sus padres con matarratas. Desde aquel día (el día de la inauguración), murieron entr 250 a 292 comensales.

Se dice que, después de esto, se fue para Dinamarca y vagó por las calles intentando conseguir empleo como cocinero.

FIN

9.84 h
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